01 %
Comunicación legalLa organización y gestión de los bufetes de abogados ha salido reforzada de la pandemia del coronavirus

La organización y gestión de los bufetes de abogados ha salido reforzada de la pandemia del coronavirus

Camino del mes de septiembre, David Muro, experto en gestión de despachos y director de DM Consultores, considera que los abogados “ se han visto obligados a prestarle más importancia a la gestión de los equipos, a la implementación de herramientas tecnológicas, o a la comunicación interna, fruto del teletrabajo”.

También considera que “se han flexibilizado horarios, pero a su vez se ha intensificado la dedicación horaria en muchos despachos, de ahí que se antoje vital la relación de confianza entre los responsables de los despachos y el Equipo. Creo que los recursos humanos han pasado a tener un papel muy importante en el seno de los bufetes de abogados”.

En un escenario como el que se vislumbra en los próximos días “muchos despachos comienzan a plantearse posibles alianzas, fusiones e integraciones que les ayuden a ganar cuota de mercado, ofrecer un servicio legal integral y optimizar costes”, aclara Muro

10 lineas sobre su perfil profesional.

“Empecé a trabajar en el despacho Ceca Magán en el año 2005, momento en el que el marketing para abogados aún se percibía con mucho recelo en el sector. Junto a los socios del despacho, montamos el departamento de marketing, comunicación y desarrollo de negocio, potenciando la visibilidad de la firma y construyendo marca, con muy buenos resultados.

 Tras algo más de diez años en la firma, decidí montar mi propia consultora de Marketing, Comunicación y Desarrollo de negocio, ayudando a los despachos y abogados a potenciar sus ventajas competitivas, ayudándoles a implementar una estrategia que les acerque a su público objetivo.

Creo que el sector legal ha despertado definitivamente del letargo, y la gran mayoría de los despachos son muy conscientes de la necesidad de contar con la ayuda de este tipo de herramientas en materia de marketing y comunicación, hoy más que nunca.

Así pues, seguimos trabajando y concienciando a los despachos de abogados, que como empresas que son, necesitan tener muy clara su hoja de ruta, objetivos y recursos”.

¿Podría explicarnos como vislumbra usted, como experto en gestión de despachos, la vuelta en septiembre de los despachos de abogados a la actividad?

La situación generada tras la crisis del COVID 19 ha acelerado la necesidad de apostar por la digitalización en los despachos, y será una constante también en el nuevo curso. El presencialismo sigue estando muy limitado, y los despachos han de saber optimizar su presencia virtual para generar oportunidades comerciales.

La situación de incertidumbre que se vive en España pone aun más en relieve la figura del abogado, que ha de tener muy clara su estrategia de posicionamiento. Creo que habrá muchas oportunidades para aquellos abogados que tengan claro donde está su potencial cliente y se hayan mentalizado de que lo virtual ha de trabajarse con firmeza y constancia, para dar paso a lo real.

¿Qué cambios más importantes detecta en los bufetes a nivel de estructura y organización derivados del coronavirus?

En primer lugar, creo que es la propia organización y gestión de los despachos la que ha salido reforzada. Ante la situación que nos ha tocado vivir, los despachos se han visto obligados a prestarle más importancia a la gestión de los equipos, a la implementación de herramientas tecnológicas, o a la comunicación interna, fruto del teletrabajo.

Se han flexibilizado horarios, pero a su vez se ha intensificado la dedicación horaria en muchos despachos, de ahí que se antoje vital la relación de confianza entre los responsables de los despachos y el Equipo. Creo que los recursos humanos han pasado a tener un papel muy importante en el seno de los bufetes de abogados.

En muchos sectores de la economía, la empresas están adquiriendo tamaño y son más grandes. ¿En el sector legal se espera también una concentración de firmas y bufetes de mayor tamaño?

Personalmente creo que sí. Actualmente, las firmas están potenciando mucho la vía colaborativa, detectando sinergias y complementando áreas de especialización.

Muchos despachos comienzan a plantearse posibles alianzas, fusiones e integraciones que les ayuden a ganar cuota de mercado, ofrecer un servicio legal integral y optimizar costes.

Creo que veremos operaciones que impactarán en el sector en los próximos meses, viviremos una época de mucho movimiento, los despachos no pueden permanecer pasivos ante la situación que estamos sufriendo y un buen compañero de viaje puede hacer que un despacho sobreviva y crezca.

¿Qué debe hacer ahora un despacho para diferenciarse del resto?  ¿Es un buen momento para desarrollar estrategias específicas de marketing jurídico?

Es el momento de hacerlo, sin lugar a dudas. En primer lugar, tiene que creer en este tipo de herramientas y estar decidido a apostar por el marketing, la comunicación y el desarrollo de negocio bien organizado.

Ahora que las oportunidades comerciales se cierran de forma virtual, las acciones on line a través del marketing de contenidos, las redes sociales, el componente audiovisual o la creatividad en los despachos se antojan fundamentales.

Vamos a entrar en un nuevo curso cargado de demanda de servicios legales, con una gran litigiosidad, necesidad de cerrar acuerdos, restructurar empresas o gestionar insolvencias, y sólo aquellos despachos que hayan sabido posicionarse se llevarán el gato al agua. Pero como decía anteriormente, para ello, la estrategia es clave.

¿Qué papel está jugando el uso de la tecnología y herramientas legaltech en estos momentos?

Pues un papel vital, por supuesto. Aquellos despachos que no habían hecho los deberes a nivel tecnológico se han visto obligados a intensificar sus esfuerzos para poder responder a las necesidades generadas por la crisis del COVID en materia de gestión de Equipos y comunicación con los clientes.

 El teletrabajo ha puesto en relieve un mal endémico en el sector, acelerando la adaptación de los despachos en relación con herramientas tecnológicas. En la era on line, los despachos que no le den la importancia que merece a la tecnología, tanto a nivel interno como externo, lo van a tener muy complicado para sobrevivir.

¿Es posible que algunos bufetes opten por crear nuevas marcas más volcadas a la tecnología para así aprovechar mejor el potencial de la tecnología legaltech?

Sí, de hecho, ya lo estamos viviendo. Surgirán nuevas marcas de despachos volcados en la tecnología, utilizándola como ventaja competitiva frente a los despachos más tradicionales. Se apostará mucho por la inmediatez en las comunicaciones con los clientes, la automatización de procesos o el ahorro en costes estructurales.

 Hablamos de nuevos modelos de negocio que pueden funcionar, por supuesto, quizá más pensados para servicios legales orientados a la persona física, pero que sin duda, van a generar más competencia, si cabe, en el sector.

Respecto a la selección de profesionales ¿Cree que el asentamiento de las herramientas legaltech puede modificar el perfil de abogado que busquen los bufetes?

Creo que el conocimiento de herramientas tecnológicas va a suponer un plus muy importante para el candidato, sin lugar a dudas.

 Además de la formación, idiomas, especialización o aspectos tan importantes como las habilidades comerciales o la gestión de equipos, por nombrar algunas aptitudes que van adquiriendo cada vez más importancia, el dinamismo en la gestión del trabajo, la inmediatez en las respuestas a los clientes o la automatización de determinados procesos requieren de profesionales que estén familiarizados con determinado software de gestión, que se adapten fácilmente al uso recurrente de este tipo de herramientas, así como de CRM o trabajo en la nube.

Será un apartado clave en los CV a la hora de seleccionar a los candidatos, bajo mi punto de vista.

¿Qué consejos ofrece a los abogados/as que han leído estas declaraciones suyas?  ¿Dónde está la clave para tener un bufete de abogados competitivo?

En primer lugar, que la situación que vivimos no lleve a la parálisis. A partir de aquí, el análisis, la planificación, la ejecución y la medición son acciones clave para un despacho que quiera llegar a alcanzar sus objetivos. Pero para ello, hay que tener claros esos objetivos, sabiendo con qué recursos cuantitativos y cualitativos se cuenta.

La constancia, la creatividad y la calidad del trabajo serán aspectos clave en el día a día de cualquier despacho que pretenda diferenciarse de su competencia. Y por supuesto, conocer a sus clientes, saber por qué situación están pasando y qué necesitan.

 La escucha activa tiene un peso muy importante para saber detectar las necesidades de nuestros clientes fijos y potenciales. Por último, creer en el entorno on line como un nuevo escenario donde generar contactos y oportunidades comerciales será fundamental para que un despacho siga creciendo.

En épocas de crisis es donde surge la innovación, y el sector legal no se puede quedar atrás.

Por @LuisjaSanchez, Periodista Jurídico.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Ir arriba Desliza Ver