La marca personal del abogado como base para el desarrollo de negocio
La marca personal de un abogado es la percepción profesional que otras personas construyen a partir de su experiencia, su forma de trabajar, sus conocimientos y su manera de relacionarse. Trabajarla de forma consciente puede ayudar al profesional a comunicar qué le diferencia y qué valor aporta, tanto si ejerce en un despacho propio como si desarrolla su carrera dentro de una firma.
Esta es la reflexión que plantea David Muro en el artículo «La marca personal del abogado como base para el desarrollo de negocio», publicado en el blog de Comunicación y Marketing Jurídicos del Consejo General de la Abogacía Española (CGAE).
En su análisis, Muro explica por qué la marca personal no es exclusiva de los abogados con una trayectoria consolidada y propone comenzar a desarrollarla mediante un ejercicio de autoconocimiento y contraste con la percepción del entorno.
¿Todos los abogados tienen marca personal?
Sí. Según explica David Muro, todos los abogados tienen una marca personal, aunque no hayan trabajado deliberadamente en ella. No es un concepto reservado a profesionales de reconocido prestigio ni a quienes cuentan con una presencia destacada en medios de comunicación o redes sociales.
La marca personal se construye a través de las interacciones profesionales y de la percepción que otras personas desarrollan sobre un abogado. Por eso, no depende únicamente de lo que el profesional dice sobre sí mismo, sino también de cómo actúa y de la experiencia que ofrece a quienes trabajan con él.
En su artículo, Muro recurre a una conocida reflexión atribuida a Jeff Bezos para ilustrar esta idea: la marca personal también tiene que ver con lo que los demás piensan o dicen de una persona cuando no está presente.
¿Por qué es importante la marca personal para el desarrollo de negocio jurídico?
David Muro presenta la marca personal como un activo para la trayectoria profesional del abogado, con independencia de que trabaje por cuenta ajena, dirija su propio despacho o esté definiendo los siguientes pasos de su carrera.
Desde esta perspectiva, desarrollar la marca personal permite reflexionar sobre qué ofrece un profesional, cómo quiere ser reconocido y qué características distinguen su manera de ejercer la abogacía.
Muro destaca dos ideas fundamentales:
- La promesa de valor: identificar qué puede aportar el abogado a las personas y organizaciones con las que trabaja.
- La autenticidad: construir su posicionamiento profesional a partir de características, capacidades y valores que realmente le representan.
La marca personal no consiste, por tanto, en proyectar una imagen desconectada de la realidad, sino en reconocer los atributos propios y comunicarlos de forma coherente.
¿Cómo empezar a desarrollar la marca personal de un abogado?
En el artículo publicado por el CGAE, David Muro propone comenzar con un ejercicio de reflexión personal. Antes de decidir cómo quiere presentarse ante los demás, el abogado necesita identificar qué le caracteriza y qué puede aportar.
1. Realizar un ejercicio de autoevaluación
El primer paso consiste en dedicar tiempo al autoconocimiento. Muro plantea preguntas que ayudan a identificar los elementos sobre los que puede construirse una marca personal:
- ¿Cuáles son mis ventajas competitivas?
- ¿Cuál es mi estilo profesional propio?
- ¿Cómo soy capaz de aportar valor?
Responder a estas preguntas permite comenzar a definir los atributos que diferencian al profesional. Como señala Muro, este ejercicio requiere voluntad, tiempo y constancia: no siempre resulta sencillo identificar con precisión las características que uno mismo proyecta.
2. Contrastar la autoevaluación con la percepción del entorno
El segundo paso consiste en preguntar a otras personas cómo perciben al profesional. David Muro propone recurrir a personas de distintos ámbitos del entorno, como compañeros de trabajo, conocidos, familiares e incluso clientes.
El objetivo es conocer qué virtudes y aspectos de mejora identifican los demás y contrastar sus respuestas con la imagen que el abogado tiene de sí mismo.
Este contraste puede ayudar a detectar coincidencias y diferencias entre la identidad profesional que se quiere transmitir y la percepción que genera en otras personas.
La autenticidad como punto de partida de la marca personal
La reflexión de David Muro sitúa el autoconocimiento y la autenticidad en el centro del desarrollo de la marca personal. Antes de definir acciones para ganar visibilidad, el abogado debe comprender qué le diferencia y qué valor puede ofrecer de manera consistente.
La marca personal no se construye exclusivamente mediante publicaciones, apariciones en medios o actividad en redes sociales. Estas acciones pueden servir para comunicar un posicionamiento profesional, pero deben apoyarse en una identidad reconocible y coherente con la forma de trabajar del abogado.
Lee el artículo completo de David Muro en el CGAE
David Muro desarrolla estas ideas en su colaboración con el blog de Comunicación y Marketing Jurídicos del Consejo General de la Abogacía Española, donde aborda la relación entre marca personal, autoconocimiento y desarrollo de negocio en la profesión jurídica.
También puedes ampliar información en nuestro artículo sobre el desarrollo de la marca personal en los despachos de abogados.