Cinco Días | Desarrollo de negocio en despachos de abogados: por qué escuchar puede ser más importante que responder
¿Puede un abogado perder una oportunidad de negocio por tener demasiadas respuestas? Aunque parezca contradictorio, sí. En una profesión en la que el conocimiento y la capacidad de argumentación son fundamentales, saber escuchar y formular las preguntas adecuadas puede marcar la diferencia a la hora de captar y fidelizar clientes.
Sobre esta cuestión reflexiona nuestro compañero David Muro para Cinco Días.
Su planteamiento invita a revisar uno de los hábitos más habituales en las reuniones comerciales de los despachos: intentar demostrar demasiado pronto todo lo que sabemos.
El desarrollo de negocio en los despachos empieza por escuchar al cliente
Los abogados están acostumbrados a ofrecer soluciones. Su formación y experiencia les permiten identificar problemas jurídicos, anticipar riesgos y construir argumentos sólidos.
Sin embargo, esa capacidad puede jugarles una mala pasada cuando se reúnen con un cliente potencial.
David Muro, que lleva más de veinte años trabajando en marketing, comunicación y desarrollo de negocio para despachos, señala que existe una tendencia bastante habitual: cuanto mayor es la experiencia del abogado, más fácil resulta adelantarse a las necesidades del cliente y empezar a ofrecer respuestas.
El problema es que reconocer una situación no significa necesariamente haberla comprendido por completo.
En una reunión comercial, escuchar no debería ser simplemente esperar el turno para hablar. Se trata de entender qué preocupa realmente al cliente, qué está ocurriendo en su empresa y qué espera conseguir con el asesoramiento jurídico.
¿Por qué hacer buenas preguntas ayuda a captar clientes?
Una de las ideas centrales de la tribuna es que la necesidad que expresa un cliente no siempre coincide con la que realmente necesita resolver.
Por ejemplo, una empresa puede acudir a un despacho porque tiene un volumen creciente de litigios. La respuesta inmediata podría ser ofrecerle un equipo especializado en Derecho Procesal.
Pero ¿y si su verdadera preocupación es reducir los tiempos de resolución? ¿O conseguir una mayor previsibilidad de costes? ¿O evitar que determinados conflictos vuelvan a repetirse?
Son situaciones que requieren planteamientos diferentes.
Por eso, antes de presentar una solución, conviene profundizar en cuestiones como el origen del problema, su impacto en el negocio, las personas implicadas o las prioridades de la organización.
Una buena pregunta puede descubrir una oportunidad que no aparecía en el planteamiento inicial del cliente.
Y esa información resulta especialmente valiosa para construir propuestas comerciales más ajustadas a sus necesidades.
La experiencia del abogado también puede convertirse en una barrera
Puede parecer sorprendente, pero los profesionales con más experiencia también corren el riesgo de escuchar menos.
Después de años asesorando a empresas, es lógico reconocer situaciones similares y anticipar posibles soluciones. Sin embargo, esa familiaridad puede llevar a dar por hecho que todos los clientes necesitan lo mismo.
David Muro plantea una paradoja interesante: mientras un abogado joven pregunta porque todavía está aprendiendo, uno experimentado puede dejar de hacerlo precisamente porque cree conocer la respuesta.
La experiencia sigue siendo una ventaja competitiva, pero su verdadero valor aparece cuando se combina con la curiosidad por entender cada negocio y sus circunstancias particulares.
Porque ningún cliente quiere sentir que su problema se está abordando con una solución estándar.
Menos presentaciones comerciales y más conversaciones
Otro de los aspectos que aborda la tribuna es la forma en que los despachos presentan sus servicios.
¿Quiénes somos? ¿Cuántos abogados tenemos? ¿En qué rankings aparecemos? ¿Qué operaciones hemos asesorado?
Son preguntas que muchos despachos responden nada más comenzar una reunión comercial.
Y aunque esa información puede ser relevante, quizá no debería ser lo primero.
Antes de explicar las capacidades del despacho, resulta más útil descubrir qué necesita la persona que tenemos delante.
Las credenciales generan confianza cuando están relacionadas con un problema concreto del cliente, no cuando se convierten en una enumeración de logros sin contexto.
Esto no significa renunciar a las presentaciones comerciales, sino utilizarlas en el momento adecuado y adaptar sus contenidos a cada conversación.
¿Qué habilidades necesita un abogado para desarrollar negocio?
Tradicionalmente, la capacidad comercial se ha asociado con profesionales extrovertidos, buenos comunicadores o abogados con una amplia red de contactos.
Sin embargo, desarrollar negocio no consiste únicamente en hablar bien o conocer a muchas personas.
También requiere saber escuchar, mostrar interés por el negocio del cliente, identificar necesidades y formular preguntas que ayuden a comprender mejor sus prioridades.
En definitiva, un buen abogado comercial no tiene por qué ser quien más habla, sino quien mejor entiende lo que el cliente necesita.
Y eso no implica convertir a los abogados en vendedores, sino reforzar una de las capacidades esenciales de cualquier buen asesor: comprender antes de recomendar.
La diferenciación de los despachos también empieza por las preguntas
En un mercado jurídico cada vez más competitivo, los despachos buscan diferenciarse a través de la especialización, la innovación, la tecnología o sus propuestas de valor.
Pero hay un elemento que a veces pasa desapercibido: la calidad de las conversaciones que mantienen con sus clientes.
Como plantea David, quizá la capacidad de generar negocio no dependa únicamente de tener las mejores respuestas, sino también de saber formular preguntas que otros todavía no han hecho.
Una reflexión que invita a revisar cómo los despachos afrontan sus reuniones comerciales y, sobre todo, cuánto tiempo dedican realmente a escuchar.
Puedes leer la tribuna completa de David Muro en Cinco Días: El problema de los abogados que siempre tienen una respuesta.
Preguntas frecuentes sobre desarrollo de negocio en despachos de abogados
¿Por qué es importante la escucha activa en un despacho de abogados?
Porque permite identificar las necesidades reales de los clientes, comprender sus prioridades empresariales y ofrecer un asesoramiento jurídico más ajustado a sus objetivos.
¿Cómo mejorar las reuniones comerciales de un despacho?
Preparando preguntas sobre el negocio del cliente, escuchando antes de presentar soluciones y relacionando la experiencia del despacho con los problemas concretos que necesita resolver.
¿Qué habilidades comerciales debe tener un abogado?
Además de conocimientos jurídicos, necesita curiosidad, capacidad de escucha, habilidades de comunicación y criterio para detectar oportunidades de negocio y construir relaciones de confianza.
