Cómo organizar un evento de éxito en el sector legal
En el sector legal, los eventos pueden ser una herramienta muy eficaz para fortalecer el posicionamiento de un despacho de abogados, generar oportunidades de negocio y consolidar las relaciones con clientes. Desde webinars hasta conferencias, pasando por desayunos informativos, encuentros sectoriales o aniversarios, cada formato puede responder a objetivos diferentes.
Para organizar un evento de éxito en el sector legal hay que definir un objetivo concreto, seleccionar el formato y la audiencia adecuados, planificar su promoción, cuidar la experiencia de los asistentes, realizar un seguimiento posterior y medir los resultados.
Y aquí hay una cuestión fundamental: el concepto de éxito depende de los objetivos que se hayan fijado previamente para el evento.
No es lo mismo organizar un desayuno para generar oportunidades comerciales entre 20 potenciales clientes que un webinar cuyo objetivo sea aumentar la visibilidad de una determinada área de práctica.
A continuación, compartimos seis claves para organizar un evento legal con éxito, desde la planificación y promoción hasta el seguimiento y la medición de resultados.
1. Define el objetivo de tu evento
El primer paso para organizar un evento legal es determinar qué quiere conseguir el despacho. El objetivo condicionará el formato, los invitados, los contenidos, la promoción y los indicadores que posteriormente deberán medirse.
¿Buscas atraer nuevos clientes? ¿Quieres generar visibilidad de marca en el sector? ¿Posicionar un servicio concreto? ¿O quizá consolidar la relación con tus clientes actuales?
Dependiendo de la respuesta, el tipo de evento variará.
Algunos de los formatos más habituales en el sector legal son:
- Seminarios de actualización legal: permiten informar a clientes sobre novedades normativas y detectar nuevas necesidades en las que el despacho pueda aportar valor.
- Congresos y eventos jurídicos: además de reforzar conocimientos, permiten establecer relaciones con otros abogados, firmas y profesionales del sector.
- Premios: las ceremonias y encuentros organizados por medios y publicaciones especializadas pueden convertirse en espacios interesantes de networking.
- Aniversarios: permiten celebrar un hito de la firma y reforzar las relaciones con clientes, profesionales y otros públicos vinculados al despacho.
- Presentación de una firma: adecuada para dar a conocer un nuevo despacho, una oficina o un proyecto de expansión y presentar el offering de la firma.
- Desayunos informativos: encuentros con aforo reducido, habitualmente centrados en temáticas concretas, que permiten combinar contenido especializado y networking.
- Congresos o eventos sectoriales: especialmente interesantes para poner en valor la especialización del abogado ante una audiencia vinculada a una determinada industria.
- Presentaciones de libros: pueden contribuir al posicionamiento de un profesional en torno a un área de conocimiento específica.
Antes de elegir, conviene relacionar objetivo y formato:
| Objetivo principal | Formatos que pueden encajar |
|---|---|
| Visibilidad y posicionamiento | Webinar, conferencia o mesa redonda |
| Generación de oportunidades | Desayuno o almuerzo reducido |
| Fidelización de clientes | Encuentro de clientes o aniversario |
| Posicionamiento experto | Congreso, jornada especializada o presentación de libro |
| Presentación de una firma | Evento corporativo |
| Networking | Congreso o encuentro sectorial |
No existe un formato universalmente mejor. La elección debe responder al objetivo, la audiencia y los recursos disponibles.
2. Selecciona el formato adecuado
El formato debe facilitar el objetivo del evento y adaptarse al público al que quieres dirigirte.
Si buscas impactar a una audiencia amplia y generar visibilidad alrededor de un determinado tema, un evento online puede resultar adecuado. Si el objetivo es acercarse a un grupo reducido de potenciales clientes y favorecer la conversación, un desayuno puede tener más sentido.
Por ejemplo:
- Webinars y seminarios virtuales: permiten llegar a audiencias amplias sin barreras geográficas y funcionan especialmente bien para divulgación y posicionamiento.
- Desayunos y almuerzos: facilitan una interacción más directa y selectiva con clientes o potenciales clientes.
- Conferencias y jornadas: permiten trabajar simultáneamente contenidos, marca y relaciones profesionales.
- Eventos corporativos: pueden resultar adecuados para hitos como aniversarios, aperturas o presentaciones.
El formato también condicionará la estrategia de promoción, el presupuesto, la logística y la forma de medir los resultados.
3. Marketing jurídico y promoción del evento
Una vez definidos el objetivo, el público y el formato, es necesario establecer cómo vamos a llegar a las personas que queremos que asistan.
La promoción debe comenzar con suficiente antelación y combinar los canales que tengan sentido para la audiencia seleccionada.
Redes sociales
Plataformas profesionales como LinkedIn permiten promocionar el evento y llegar a públicos vinculados con el sector o la temática seleccionada.
El contenido visual, las intervenciones de los ponentes o pequeños adelantos sobre las cuestiones que se abordarán pueden ayudar a generar interés.
En el sector legal, la comunicación debe ser profesional, pero eso no significa que no pueda ser atractiva y diferencial.
Email marketing
El correo electrónico sigue siendo un canal especialmente útil para dirigirse a bases de datos segmentadas.
No se trata únicamente de enviar una convocatoria general. Segmentar los contactos y adaptar el mensaje a cada público puede aumentar la relevancia de la invitación.
La comunicación deberá recoger claramente:
- Temática.
- Ponentes.
- Fecha y horario.
- Lugar de celebración.
- Formato presencial u online.
- Enlace de registro, cuando proceda.
- Cualquier información práctica relevante.
Medios de comunicación
Los medios no suelen hacerse eco de una simple convocatoria a un evento, pero el propio evento puede generar contenidos de interés periodístico antes y después de su celebración.
Antes del encuentro pueden trabajarse tribunas o entrevistas relacionadas con la temática. Después, sus conclusiones, datos o reflexiones pueden convertirse en oportunidades de comunicación.
De esta manera, la inversión realizada en el evento puede generar visibilidad más allá de los propios asistentes.
4. Crea una experiencia memorable para los asistentes
La experiencia de un evento comienza antes de que el asistente llegue y continúa después de que termine. El registro, las comunicaciones previas, la recepción, el contenido, el networking y el seguimiento forman parte de esa experiencia.
Algunas acciones pueden ayudar a mejorarla:
- Interactividad: incorporar preguntas, encuestas o espacios de participación.
- Networking: reservar tiempo y espacios que permitan establecer relaciones entre asistentes.
- Material exclusivo: ofrecer guías, documentos o resúmenes relacionados con la sesión.
- Organización: cuidar horarios, acreditaciones, señalización, sonido, imagen y otros detalles logísticos.
- Comunicación previa: recordar al asistente dónde, cuándo y cómo se celebrará el encuentro.
Los pequeños detalles también comunican y forman parte de la percepción que los asistentes construyen sobre el despacho.
5. Seguimiento después del evento
El evento no termina cuando se apagan las luces. El seguimiento posterior es esencial para aprovechar las relaciones, contenidos y oportunidades generadas.
Algunas acciones pueden ser:
- Encuesta de satisfacción: permite conocer la valoración de los asistentes y detectar mejoras.
- Emails personalizados: especialmente cuando durante el encuentro surgieron conversaciones u oportunidades concretas.
- Publicación de resúmenes: un artículo, newsletter o publicación en redes puede recoger los principales momentos y conclusiones.
- Contenido adicional: las intervenciones pueden convertirse posteriormente en artículos, vídeos breves, entrevistas o contenidos para redes.
- Seguimiento comercial: cuando exista una oportunidad concreta, debe establecerse quién realizará el contacto y en qué plazo.
Este último punto es especialmente importante: un contacto generado durante un evento necesita seguimiento para poder convertirse en una oportunidad real de negocio.
6. Mide los resultados del evento
Para saber si un evento ha tenido éxito hay que comparar sus resultados con los objetivos definidos antes de organizarlo.
El número de asistentes puede ser importante, pero no siempre será el principal indicador.
Algunos KPIs útiles son:
- Número de inscritos.
- Tasa de asistencia.
- Perfil y calidad de los asistentes.
- Nuevos contactos generados.
- Oportunidades comerciales identificadas.
- Reuniones posteriores.
- Alcance de las publicaciones.
- Menciones de terceros en redes sociales.
- Impactos en medios de comunicación.
- Descargas de materiales.
- Tráfico hacia la página web.
- Valoración de los asistentes.
Por ejemplo, un desayuno con 20 asistentes puede ser más exitoso para desarrollo de negocio que un webinar con 200 personas si los participantes pertenecen exactamente al público que el despacho quería alcanzar y posteriormente se generan reuniones u oportunidades.
Por eso, medir el éxito únicamente por el número de asistentes puede ofrecer una visión incompleta.
¿Qué necesita un evento legal para tener éxito?
Un evento legal necesita un objetivo definido, una audiencia adecuada, contenido relevante, un formato coherente, una buena promoción y un seguimiento posterior.
Marketing, comunicación y desarrollo de negocio deben trabajar conjuntamente antes, durante y después del evento.
Porque organizar un evento no debería ser un fin en sí mismo. Debe responder a una pregunta mucho más importante: ¿qué queremos conseguir con él?
Con una planificación adecuada y una estrategia de marketing y comunicación pre, durante y post, los eventos pueden convertirse en una herramienta para reforzar el posicionamiento, generar relaciones y desarrollar oportunidades de negocio para un despacho.
Si estás pensando en organizar un evento en el sector legal, en Diferencia Legal podemos ayudarte a definir la estrategia, organizarlo y trabajar su comunicación para aprovechar todas las oportunidades que genere.
Nuria Nieto, Consultora de Marketing y Comunicación en Diferencia Legal.
Preguntas frecuentes sobre eventos para despachos de abogados
¿Cómo organizar un evento para un despacho de abogados?
Para organizar un evento para un despacho hay que definir el objetivo y el público, elegir el formato, planificar la promoción, organizar la experiencia de los asistentes, realizar un seguimiento y medir los resultados.
Todas estas decisiones deben estar conectadas. El objetivo inicial determinará desde qué personas se invitan hasta qué indicadores deben utilizarse posteriormente para valorar el resultado.
¿Qué tipo de evento puede organizar un despacho de abogados?
Un despacho puede organizar webinars, desayunos, almuerzos, jornadas, mesas redondas, conferencias, aniversarios, presentaciones o encuentros con clientes, entre otros formatos.
La elección debe depender principalmente del objetivo y la audiencia. Un desayuno reducido puede ser adecuado para desarrollo de negocio, mientras que un webinar puede facilitar un alcance mayor cuando el objetivo es divulgar conocimiento o aumentar la visibilidad.
¿Cómo promocionar un evento jurídico?
Un evento jurídico puede promocionarse mediante email marketing, redes sociales, contenidos propios y acciones de comunicación adaptadas al público objetivo.
La estrategia debe comenzar con suficiente antelación, explicar claramente qué valor aporta el evento y mantener una comunicación coherente hasta su celebración.
¿Cómo medir el éxito de un evento para abogados?
El éxito debe medirse comparando los resultados obtenidos con los objetivos definidos antes del evento. Algunos indicadores son la asistencia, el perfil de los participantes, los contactos generados, las reuniones posteriores, la visibilidad o las oportunidades comerciales.
Por este motivo, el número de asistentes no debe utilizarse como único indicador. Un evento pequeño dirigido a un público muy cualificado puede generar mejores resultados de negocio que otro con una audiencia mucho mayor.
¿Qué hacer después de un evento jurídico?
Después del evento conviene contactar con los asistentes, realizar seguimiento de las oportunidades, compartir contenidos y evaluar los resultados.
También puede aprovecharse el material generado para crear artículos, vídeos, publicaciones en redes sociales o comunicaciones para medios, prolongando así la vida útil del evento más allá de su fecha de celebración.