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Comunicación legalCross-selling: una tarea pendiente para los despachos de abogados

Cross-selling en despachos de abogados: cómo aplicar la venta cruzada de servicios legales

El cross-selling en despachos de abogados consiste en ofrecer servicios legales complementarios a clientes que ya trabajan con la firma. Bien aplicado, permite detectar nuevas necesidades, aportar más valor al cliente y fortalecer la relación de confianza con el despacho.

¿Qué es el cross-selling en un despacho de abogados?

Cuando hablamos de cross-selling o venta cruzada en despachos de abogados, nos referimos a la venta de servicios legales complementarios a clientes que ya forman parte de una firma. El objetivo es acompañarles en nuevas áreas de asesoramiento que pueden necesitar, además de los servicios que ya tienen cubiertos.

El cross-selling es uno de los métodos más eficientes para ampliar la cartera de servicios de un despacho. Sus efectos positivos son múltiples: puede aumentar el volumen de negocio de forma rápida y asequible, mejorar la fidelización del cliente y reforzar la relación entre la firma y quienes ya confían en ella.

En otras palabras, cuando un despacho realiza el ejercicio real de detectar las necesidades de sus clientes, también está aprendiendo a conocerlos y comprenderlos mejor. Esto se traduce en una relación más cercana, sólida y basada en la confianza, lo que probablemente hará que el vínculo con la firma se alargue en el tiempo.

Cross-selling no es esperar a que el cliente pida otro servicio

A menudo, cuando se plantea a los abogados la posibilidad de implementar estrategias de cross-selling en sus actividades de desarrollo de negocio, muchos dan por sentado que ya lo hacen en su día a día.

Sin embargo, en muchos casos se refieren a una acción reactiva: el cliente expone una necesidad concreta y el despacho responde a ella. A diferencia de esto, el cross-selling es un ejercicio más profundo y proactivo, orientado a sacar a la superficie necesidades que no siempre se detectan de forma evidente.

Por eso, cuando existe esta confusión, el primer paso es redefinir qué significa realmente la venta cruzada dentro de un despacho de abogados.

Formación como base para la venta cruzada legal

El punto de partida es entender el cross-selling como la generación de un servicio legal adicional a uno ya existente, siempre que ese nuevo servicio sea beneficioso para el cliente.

Aunque pueda parecer una idea sencilla, muchas veces se enfoca de forma errónea desde la rentabilidad de la firma y no desde la necesidad real del cliente. Si no se ofrece una solución a un problema concreto, difícilmente se generará una futura solicitud de más servicios o una mayor fidelización.

La venta cruzada solo funciona cuando el cliente percibe valor. Si no hay una solución útil, no se genera la satisfacción que se busca con esta actividad.

Una vez comprendido el verdadero significado del cross-selling, comienza el trabajo de concienciación interna. Las capacidades comerciales varían mucho de un abogado a otro: lo que para algunos resulta natural, para otros puede ser una tarea compleja.

A esto se suma uno de los males más extendidos en la abogacía: enfocar la venta cruzada desde el individualismo. Es fundamental que los abogados comprendan que compartir clientes con compañeros del despacho puede tener muchas más ventajas que inconvenientes.

Por ello, la formación es una de las claves para que estas estrategias funcionen.

Requisitos para aplicar bien el cross-selling en abogados

Voluntad para detectar oportunidades

Lo primero que necesita un abogado para trabajar la venta cruzada es voluntad. Cuando un despacho se inicia en este tipo de actividad, suele encontrar perfiles reticentes o poco acostumbrados a compartir oportunidades con otros departamentos.

Sin embargo, cuando la estrategia empieza a dar resultados, esa voluntad suele aparecer de forma natural en otros miembros del equipo.

En este punto, tanto los abogados interesados como el propio despacho deben detectar quiénes están dispuestos a trabajar este enfoque y quiénes pueden liderar el ejercicio de cross-selling. Estas personas serán las primeras encargadas de identificar clientes que puedan necesitar otros servicios de asesoramiento legal y compartir esas oportunidades con el resto del equipo.

Confianza entre abogados y departamentos

La confianza es otro factor clave para el éxito de la estrategia. Si un abogado no confía en la persona a la que debe presentar su cliente, la venta cruzada difícilmente podrá funcionar.

Este punto se trabaja mediante una transmisión transparente del conocimiento sobre el cliente. El abogado que va a intervenir debe recibir la mayor cantidad de información posible: qué servicios presta ya la firma, cuál es la relación con el cliente, qué necesidades se han detectado y qué imagen debe transmitirse.

Esta información es fundamental tanto para cuidar la relación existente como para plantear correctamente el nuevo servicio que se quiere ofrecer.

Cómo ejecutar una sesión de cross-selling en un despacho

Una vez identificados los abogados con voluntad, confianza y capacidad para trabajar la venta cruzada, llega el momento de pasar a la acción.

El primer paso es estudiar y seleccionar las oportunidades existentes dentro de la cartera de clientes. Después, conviene organizar una sesión de cross-selling en la que los abogados puedan exponer, de forma estructurada, los desafíos y necesidades potenciales que han detectado en sus clientes.

Durante estas sesiones, los abogados no solo identifican oportunidades previamente preparadas, sino que también pueden descubrir nuevas posibilidades a raíz de lo que comparten sus compañeros.

Lo ideal es que, posteriormente, se desarrolle de forma conjunta una estrategia concreta para cada caso. Estas estrategias deben definirse ad hoc, porque dependen mucho del conocimiento del cliente, de la relación existente y del servicio legal que se quiera presentar.

Cuando la venta cruzada se inserta en la cultura corporativa del despacho, se convierte en una actividad rutinaria capaz de generar grandes beneficios para la firma. Además, una vez asentada internamente, también puede aplicarse con terceros, como asociaciones, organizaciones o entidades colaboradoras con las que el despacho mantenga relación.

Técnicas prácticas para hacer cross-selling legal

La estrategia dependerá de la relación con el cliente y de la necesidad detectada. Por eso, es importante localizar el punto de contacto más efectivo.

Si el cliente es un contacto directo de un compañero, puede funcionar una técnica de venta social más directa, como una reunión, una comida o un evento.

Si no es posible generar una acción de este tipo, puede aplicarse una fórmula más indirecta, como un primer correo de contacto o el uso de campañas de marketing del despacho para promocionar servicios complementarios.

Sea cual sea la vía elegida, conviene tener en cuenta tres recomendaciones básicas:

  • Ofrecer al cliente productos o servicios adicionales que realmente generen valor añadido.
  • Utilizar eficazmente los datos proporcionados por los compañeros para plantear un servicio personalizado.
  • Conocer bien los servicios que ofrecen otros departamentos para poder trasladar al cliente todo lo que la firma puede aportar.

En este último punto, puede ser especialmente útil organizar jornadas internas en las que los abogados del despacho se formen entre sí sobre sus áreas de práctica y servicios.

Tabla de seguimiento para oportunidades de cross-selling

Para las personas encargadas de coordinar esta práctica, es recomendable realizar un seguimiento continuo después de cada sesión. Así se evita que las ideas u oportunidades detectadas se pierdan por el camino.

Una tabla básica de seguimiento puede incluir los siguientes datos:


Departamento origen Departamento destino Cliente Acciones Estado
         
         
         
         
         
         
         


Este listado no es cerrado. Cada firma o abogado deberá adaptarlo a su situación, a su estructura interna y al nivel de seguimiento que necesite.

Calendarizar para convertir el cross-selling en hábito

Por último, es importante establecer tiempos reales y efectivos. La venta cruzada no puede depender solo de la improvisación o de la buena voluntad puntual de algunos abogados.

Es vital reservar un espacio en la agenda para que los abogados puedan detectar un número mínimo de clientes potenciales y otro espacio común para celebrar sesiones periódicas de cross-selling.

La clave está en convertir esta práctica en una dinámica constante, organizada y útil para el cliente, no en una acción aislada.

¿Empezamos? 

 Paloma García Carabantes, consultora de marketing en Diferencia Legal

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